En el periodo comprendido entre los años 1914-1936, coincidiendo con la Mancomunidad de Cataluña, la dictadura de Primo de Rivera y la Generalidad de Cataluña del Presidente Macià, es cuando el acordeón alcanza la máxima popularidad en nuestro país. Una vez acabada la guerra civil en 1939, el acordeón entra en fase de regresión, fenómeno que también tiene lugar en Europa en general, después de la finalización de la segunda guerra mundial.

Dentro de la corriente de la tradición del acordeón diatónico en las comarcas de montaña, la noche del 2 de agosto de 1976 se celebró el primer Encuentro con los acordeonistas del Pirineo, en la plaza de Arsèguel, organizada por Artur Blasco y Gaspar Viladomat, en la que participaron los legendarios acordeonistas de diatónico del Alt Urgell:

Ricard Muntané, el Fiter, de Canelles; Josep Jordana, El Matrona, de Toloriu; Esteve Tarrés, Estevet Sastre, de la Encina de Alinyà; Esteve Ubach, Estevet, de la Seo de Urgel; Clemente Julián, el Jaumet, de Saulet; Francisco Sanvicens, El Herrero, del Querforadat; Ton Pubill, el Ponet, de Ansovell; Jaume Tor, El Coter, de Pont de Bar; Josep Planas, El JEPET, de Ansovell, …