El acordeón nace en Viena (Austria) en 1829 de manos de un constructor de órganos: Cyrill Demian. Pertenece a la familia de los instrumentos aerófonos y su sistema sonoro se basa en la caña libre, lo vibra cuando se la somete a la presión de una corriente de aire. Dado que el aire que genera el sonido procede de un fuelle, el acordeón forma parte del grupo de instrumentos aerófonos mecánicos.