Posiblemente en tu casa tengas un seguro que te pueda proteger en el caso de que se pueda producir cualquier tipo de imprevisto: por ejemplo, un incendio, una inundación, un terremoto o cualquier otro tipo de condición climatológica que se pueda llegar a considerar como extrema. Ahora bien, el propio seguro también te puede proteger ante algunos daños que se puedan producir en el hogar (aunque dependerá del tipo de seguro). Por ejemplo, nos puede proteger en el caso de que se pueda romper un electrodoméstico, el ordenador, la televisión o cualquier otro tipo de elemento relacionado.

Nosotros queremos esto para nuestras piezas de arte y, por esta razón, tenemos contratado un seguro que es capaz de poder cubrir cualquier tipo de pérdida. Por supuesto, encargarán de la cuantía de la restauración y, en el caso de no ser posible, de indemnizarlos para evitar que esto se pueda llegar a agravar.

Es verdad que el coste de este seguro es demasiado elevado, pero estamos dispuestos a asumir tal coste. Nos estamos jugando demasiado y, por esta razón, siempre hacemos lo imposible para proteger nuestras pertenencias. Ahora ya sabes una curiosidad más sobre nuestro museo.